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Mundo
viernes 21 de setiembre del 2018Secuelas de la última cumbre en Pyongyang
ReuteRs
Tres días pasó el gobernante de Corea del Sur, Moon Jae-in, en la vecina Corea del Norte. El anfitrión, Kim Jong-un, lo llevó ayer al monte Paektu (cerca de la frontera con China), donde ambos posaron felices.
EntrEviSta
june-hyuck cho
Embajador de Corea del Sur en el Perú
Si bien la historia invita a ser receloso, el embajador surcoreano cree que ambas Coreas ahora sí se fían una de la otra y que se vienen las acciones concretas.
“Resulta natural desconfiar de
Corea del Norte”
e
l semblantecon que nos recibe el máxi- mo represen- tante de Corea del Sur en nuestro país re- fleja el momento dulce –e inimaginable hace tan solo 12 meses– que atraviesan las relaciones entre su país y Corea del Norte.
El fantasma de un de- vastador conflicto en la península coreana pare- ce haberse esfumado y los discursos, abrazos y gestos que se acaban de prodigar en Pyongyang Moon Jae-in y Kim Jong-
un, los respectivos líderes de Corea del Sur y Corea del Norte, apuntan en ese sentido.
Reconociendo tal avan- ce, el embajador June- Hyuck Cho no echa las campanas a volar y dice que hay labor pendiente.
— ¿Qué ha sido lo más res- catable e importante de la cumbre entre Moon y Kim?
La considero exitosa por dos puntos. Uno, se trata de la tercera cumbre entre ambos líderes en este año, lo cual permite hablar de una re- gularización de estas reu- niones de alto vuelo. Y dos, por primera vez se materia- liza la visión de una penín-
sula coreana sin guerra. Se ha firmado un acuerdo para terminar cualquier clase de hostilidades en el área des- militarizada y desarrollar un ambiente de estabilidad en la región.
— Hace unos meses le pre- gunté si se podía confiar en la palabra de Kim Jong-un.
Hoy le pregunto lo mismo.
Podemos confiar, pero esa confianza debe ser verifica- da con actos concretos. Sus promesas deben ser cumpli- das en el terreno. En Corea del Norte solo Kim puede de- cidir, así que si hemos podido cambiar algunas de sus ideas en estas tres reuniones, pues eso ya es un éxito.
— Pyongyang ya anunció antes el desmantelamiento de Yongbyon, su principal complejo nuclear. ¿Por qué será distinto ahora?
Es cierto, en el pasado se ha- bló con palabras muy téc- nicas de la desnucleariza- ción, y no funcionó. El ca- mino que nuestro gobierno ha tomado es el de crear un ambiente para construir confianza entre ambos lí- deres. La desnuclearización tomará un largo tiempo, hay tarea por hacer. No pode- mos obtener todo de golpe, la confianza se ha construi- do paso a paso y ahora espe- ramos las acciones.
— ¿No era necesario, por ejemplo, establecer un cro- nograma para verificar los pasos que se darán?
A esas acciones me refiero.
Pero insisto en que sin con- fianza no puede haber ca- lendario. Ya tenemos lo pri- mero, ahora Corea del Norte tiene que mostrar lo segun- do. Por ahora ya ha acepta- do la presencia de inspec- tores internacionales para monitorear el cierre de Ton- gchang-ri, un sitio clave de pruebas y lanzamiento de misiles.
— Corea del Norte se ha comprometido a dar estos pasos “si Washington toma medidas correspondien- tes”. ¿Qué significa eso?
No sabemos a ciencia cier- ta qué está pidiendo el ré- gimen de Kim a Estados Unidos. Se dice que buscan de Washington una decla- ración formal del fin de la Guerra de Corea (1950-53), también que prosigan las negociaciones bilaterales.
Insisto en que no podemos conseguir todo en un instan- te, sino poco a poco.
país y EE.UU. son un obstá- culo para la paz y estabili- dad en la región...
Estas maniobras son nece- sarias para mantener nues- tra disponibilidad militar.
Corea del Sur y EE.UU. son aliados cercanos. Este año ambos tuvimos un gesto y decidimos no realizarlos.
— ¿Volverán entonces el año que viene?
Los ejercicios militares son ahora necesarios, pero todo dependerá de si el buen am- biente continúa y de cómo vayan caminando las nego- ciaciones. De acuerdo a ello, se tomará una decisión.
— ¿China viene haciendo lo suficiente para lograr la estabilidad en la región?
Depende de a quién se lo pregunte. EE.UU. piensa que a veces es un obstácu- lo, por ejemplo. Está claro que China tiene una gran influencia sobre Corea del Norte y considero que tiene un rol muy útil para la esta- bilidad. La tensión y hosti- lidad tampoco le conviene a sus ansias de crecimiento económico.
— ¿Las relaciones entre las Coreas atraviesan por su mejor momento?
Sin duda. ¿Podía imaginar- se que nuestros presidentes se reunieran tres veces en un año? ¿O que un líder nor- coreano visite Seúl, como ha prometido Kim que hará antes de que acabe el año.
— ¿Y qué le diría a los es- cépticos sobre esta cer- canía?
A juzgar por la historia, es na- tural desconfiar de Corea del Norte. Pero si somos solo es- cépticos y no hacemos nada, nunca se va a avanzar.
— Tras la cumbre de junio entre Kim y Donald Trump las relaciones entre Corea del Norte y EE.UU. se han estancado. ¿Corea del Sur puede oficiar de mediador?
En Pyongyang nuestro man- datario ha hablado con Kim sobre la relación con EE.UU.
Este lunes 24 el presidente Moon, antes de intervenir en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, se reu- nirá con Trump y discutirá con él sobre la relación entre Washington y Pyongyang.
— ¿Se viene otra cumbre entre Kim y Trump?
Así lo esperamos. El presi- dente Moon está sirvien- do de puente. Entendemos que EE.UU. está dispuesto a continuar lo empezado en la cumbre de Singapur.
— Para Corea del Norte, los ejercicios militares entre su
Francisco sanz Gutiérrez
El embajador Cho espera otra cumbre entre Kim y Trump.
NaNcy chappell